Lo que se lleva quien trabaja con nosotros
No es una lista de promesas. Son las cosas que notan los equipos que pasan por un proyecto de rediseño, migración o puesta en marcha de una tienda online, y que suelen marcar la diferencia al cabo de unos meses.
Una estructura que se entiende sin manual
Antes de tocar el diseño ordenamos el contenido por niveles: qué es portada, qué es sección y qué es ficha. Cuando la arquitectura está clara, el visitante encuentra lo que busca en dos clics y el equipo interno deja de recibir correos preguntando dónde está tal página.
Móvil primero, no móvil también
Diseñamos sobre pantalla pequeña y luego ampliamos. Menús que caben, tablas que se leen sin hacer zoom, formularios que se rellenan con el pulgar. Si algo no funciona en un móvil de gama media, no sale a producción.
Carga que no espanta
Imágenes comprimidas, scripts diferidos y espacio reservado para lo que se inserta después. Trabajamos las métricas de carga con criterio: no se trata de sacar un número bonito en una herramienta, sino de que la página no se mueva ni se quede en blanco mientras alguien intenta leer.
SEO técnico desde el primer día
URLs limpias, encabezados coherentes, datos estructurados y un sitemap que refleja lo que hay de verdad. No prometemos el primer puesto en Google: preparamos el terreno para que el contenido se indexe bien y no se pierda por errores evitables.
Formularios que llegan a alguien
Cada formulario tiene un destinatario claro, un aviso de privacidad comprensible y una validación que explica el error en lugar de bloquear. Medimos qué página genera contactos reales y ajustamos campos cuando vemos abandono a mitad.
Documentación para no depender de nosotros
Al cerrar un proyecto entregamos las decisiones por escrito: por qué se eligió cada plantilla, cómo se publica una página nueva y qué revisar antes de una migración. Puedes seguir con tu equipo o volver a llamarnos, pero no quedas atado.