Plantillas que el equipo puede editar
Definimos qué bloques son libres y cuáles están cerrados para que nadie rompa el diseño al cambiar un titular. El equipo publica sin miedo y sin llamarnos.
Trabajamos con responsables de comunicación, marketing y sistemas que necesitan entender qué pasa en su sitio y poder cambiar un texto o publicar una noticia sin abrir un ticket. Estas son las piezas que dejamos resueltas en cada proyecto.
Definimos qué bloques son libres y cuáles están cerrados para que nadie rompa el diseño al cambiar un titular. El equipo publica sin miedo y sin llamarnos.
Cada formulario tiene su destinatario, su aviso de privacidad y su validación en línea. Si un campo falla, el usuario lo sabe antes de enviar y no se pierde el contacto.
No basta con el número de visitas. Marcamos clics en teléfono, envíos de formulario y descargas de dossier para saber qué páginas generan contactos reales.
Antes de publicar revisamos enlaces internos, páginas huérfanas y direcciones antiguas. Si algo cambia de sitio, se redirige para no perder lo que ya funcionaba.
Revisamos imágenes, scripts y tipografías con datos de carga reales. Ajustamos lo que tiene impacto y descartamos lo que solo suena bien en una auditoría.
Dejamos por escrito cómo se publica, cómo se edita una página y a quién avisar si algo falla. Sin manuales de cien páginas: lo justo para que el día a día no dependa de nosotros.
Si quieres ver cómo aplicamos esto en un caso concreto, revisa el artículo sobre migraciones o escríbenos desde la página de contacto.
Cada equipo llega con una situación distinta: unos vienen de una web que nadie actualiza, otros de un e-commerce que pierde ventas en el checkout. Estos son los puntos donde más se nota el trabajo, contados desde casos reales de Bilbao y Bizkaia.
Reordenamos menús, categorías y rutas para que quien llega desde una búsqueda encuentre el servicio en dos niveles, no en cinco. Se nota en la tasa de rebote y en las llamadas que ya no preguntan "¿dónde está esto?".
Menos campos obligatorios, validación mientras se escribe y avisos claros cuando algo falla. En una asesoría de Deusto pasamos de recibir consultas a medias a tener el servicio concreto identificado desde el primer mensaje.
Trabajamos LCP, INP y CLS con datos de campo, no solo con la nota de laboratorio. Imágenes dimensionadas, scripts diferidos y espacio reservado para lo que se carga después. El resultado se ve en móvil, que es donde entra la mayoría del tráfico.
Indexación correcta, canónicas, sitemap y datos estructurados. No garantizamos el primer puesto en Google: garantizamos que los buscadores lean bien el sitio y que el contenido esté donde debe. Lo demás depende del sector y de la competencia.
Configuramos eventos para saber qué página genera contactos y cuál solo recibe visitas. Sin paneles enormes que nadie mira: cuatro o cinco métricas ligadas a decisiones concretas de negocio.
Copias verificadas, actualizaciones probadas en entorno previo y un canal directo para incidencias. Preferimos avisar de un problema antes de que lo note un cliente que reaccionar cuando la web ya está caída.
Si quieres ver cómo aplicamos esto en un caso concreto, revisa el artículo sobre migraciones o escríbenos desde la página de contacto.